¿Por qué LIBERAL?


En un país como Costa Rica, donde el debate ideológico es muchas veces desplazado por la urgencia y la polarización, considero importante que las personas tengan un norte claro que guíe sus decisiones y análisis. En este espacio, mi intención es explorar ideas, responder a las preguntas de nuestra realidad nacional desde una perspectiva que se alinea con el liberalismo clásico, y construir argumentos que sirvan como puntos de partida para un diálogo serio.

Reconozco que en Costa Rica hay pocos liberales en el sentido clásico del término, y que el pragmatismo, es y ha sido, en muchos casos, la única forma de alcanzar consensos en nuestra historia reciente. Un ejemplo de esto es la negociación que me permitió reducir el costo del marchamo para miles de costarricenses, un esfuerzo que implicó conciliar intereses diversos para llegar a un resultado concreto. Sin embargo, aunque el pragmatismo puede ser una herramienta necesaria, creo firmemente que detrás de cada decisión debe haber un marco ideológico sólido. Es ese marco el que da coherencia y dirección a nuestras acciones.

Mi inclinación hacia el liberalismo clásico se basa en valores como la libertad individual, la VIDA, el respeto por los derechos fundamentales y la creencia en que el mercado, aunque no perfecto, es un mejor asignador de recursos que la intervención excesiva del Estado. A diferencia del liberal progresismo, que en mi opinión se aproxima demasiado a una socialdemocracia ligera, el liberalismo clásico confía en las capacidades del individuo para tomar decisiones y en la importancia de limitar el poder estatal.

En este sentido, confieso que ante las dos alternativas estoy más cerca de un libertarianismo, que defiende un Estado reducido pero funcional, que de una visión progresista que ve en el gobierno un motor para solucionar los problemas de la sociedad. La evidencia ha mostrado una y otra vez que el crecimiento económico, el fortalecimiento del Estado de derecho y el respeto a la propiedad privada son las vías más efectivas para elevar la calidad de vida de las personas, especialmente de los más vulnerables.

Esto no significa que ignore la realidad nacional ni las necesidades particulares de nuestro contexto. Ser liberal clásico no implica adoptar una postura rígida o dogmática, sino utilizar estos principios como un faro que ilumina el camino, incluso cuando este requiere ajustes y negociaciones para avanzar.

En este blog, quiero invitar a la reflexión y el diálogo desde esta perspectiva. Si bien mi posición está clara, no busco imponer una verdad única, sino más bien contribuir a un debate informado que nos permita entender mejor los retos que enfrentamos como país y cómo podemos construir soluciones más efectivas.

El liberalismo clásico, con su énfasis en la libertad, la responsabilidad y la dignidad del individuo, es el marco que me resulta más cómodo, porque combina idealismo y realismo. Espero que este espacio inspire a más personas a descubrir su propio norte y a comprometerse con él.

Este es solo el comienzo.

One comment on “¿Por qué LIBERAL?

  1. 3rd enero 2025 Nicolás Cuadros

    Muy en sintonía con eso de que el libre mercado, no obstante sus fallos, es sin duda más eficiente que Estados grandes, burocráticos y paternalistas. También de acuerdo en que el liberalismo clásico no se puede llevar como un dogma, sino mejor como una brújula adaptable a las complejidades de cada sociedad. El desafío está en el propio ser humano, que gusta muchas veces de que le dicten el camino y le pesa mucho la mochila de la libertad. Gracias Jorge por este espacio!

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