SE BUSCA PRESIDENTE.


Costa Rica está al inicio de un nuevo ciclo electoral, y las conversaciones sobre quién debe liderar al país cobran fuerza nuevamente. Acabo de terminar de ver uno de los debates de los precandidatos del Partido Liberación Nacional, y con toda honestidad me pregunto: ¿Por qué es que alguna de estas personas quiere ser Presidente? Poder, ambición, querer ayudar al país, etc. La verdad, no sé. Todas son respuestas posibles pero incompletas desde mi óptica. Realmente reconozco que hay que tener agallas para querer, como dice la sabiduría popular «echarse ese chicharrón encima». En este contexto, vale la pena reflexionar sobre qué atributos son realmente indispensables en un Presidente de la República. Existe una tendencia común a buscar candidatos que parezcan omniscientes, capaces de hablar con autoridad sobre cada tema imaginable. Pero es precisamente esta expectativa la que suele llevarnos a desencantos posteriores.

La realidad es otra: el Presidente no necesita saberlo todo, no necesita ser un técnico, sino saber liderar. Liderar significa, fundamentalmente, la capacidad de convocar y rodearse de personas adecuadas, talentosas, comprometidas y expertas en sus respectivos campos. Un líder efectivo entiende claramente sus limitaciones y, lejos de ocultarlas, las compensa a través de equipos fuertes y complementarios. Por eso, si uno de estos candidatos quiere jugar de diva y no decir quien lo acompaña, quién es parte de su equipo, hacemos en bien en descartarlo de entrada. El presidente no gobierna solo, su equipo es esencial. Si no sabemos quien es el equipo de nada nos sirve saber quién es el candidato.

La gestión pública demanda habilidades concretas: comunicación efectiva, capacidad negociadora, manejo ágil y certero en momentos de crisis, ética intachable, y capacidad estratégica para trazar objetivos claros. Pero ninguna persona puede ser excepcional en todas estas áreas simultáneamente. Por eso, más que una acumulación de talentos individuales, es crucial que quien aspire a la Presidencia sea capaz de identificar y atraer a quienes sí posean esas competencias.

Además, una verdadera capacidad de liderazgo implica construir confianza y generar consensos. La polarización política, tan común en nuestros tiempos, es a menudo resultado de liderazgos deficientes, que no logran trascender diferencias ni construir puentes de diálogo. Un Presidente efectivo es aquel capaz de escuchar, negociar y lograr acuerdos, especialmente en circunstancias complejas y divisivas.

Finalmente, es fundamental recordar que liderar también implica inspirar. Un Presidente debe transmitir una visión de futuro clara, capaz de movilizar no solo a sus colaboradores inmediatos sino a toda la sociedad. Este liderazgo inspirador es, posiblemente, el atributo más difícil de encontrar, pero también el más necesario para enfrentar los desafíos que Costa Rica tiene por delante.

En definitiva, en la elección que se aproxima no busquemos héroes ni figuras infalibles. No existen. Busquemos líderes auténticos, capaces de armar equipos de primer nivel, dispuestos a escuchar y aprender, y preparados para tomar decisiones difíciles con serenidad y claridad. Eso es lo que verdaderamente necesita Costa Rica.

One comment on “SE BUSCA PRESIDENTE.”

  1. […] que no conozco. Así como lo hice en su momento respecto a la Presidencia de la República (artícul... https://jorgedengo.com/2025/08/26/se-buscan-diputados

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